Esta es una nota tomada del Observatorio Romano, el medio escrito del Vaticano... GIOVANNI MARIA VIAN La preocupación por Jerusalén y por sostener a los cristianos de la tierra que fue el escenario de la encarnación del Hijo de Dios se remonta a tiempos antiquísimos y ya estaba presente en las cartas de san Pablo. Hoy, en un contexto difícil y doloroso, esta preocupación ha llevado, por primera vez, a una Asamblea especial para Oriente Medio del Sínodo de los obispos. Una experiencia verdaderamente extraordinaria la definió Benedicto XVI, que la convocó, presidió y siguió con atención durante dos semanas. Con el pensamiento constante en tantos cristianos -que el Papa, siguiendo las huellas de sus predecesores Pablo VI y Juan Pablo II, quiso visitar y alentar durante los viajes a Turquía, Jordania, Israel, Palestina y Chipre- que viven problemas materiales, desaliento, tensión, miedo. En una región ensangrentada desde hace demasiado tiempo por conflictos, guerras, terrorismo, y que aun ...